viernes, 6 de febrero de 2009

Primeras impresiones


(La foto es la vista desde mi ventana... no esta muy bien pegada pero es lo que hay)
¡Llegué a Siena! Después de más de 24 horas viajando, lo único que quería era una ducha y una cama… La verdad es que no he visto mucho aun porque llegué de noche, pero espero que hoy pueda conocer un poco más. A primera vista, la ciudad parece sacada de cuentos: todo de piedra, calles angostas y con edificios que apenas dejan ver una línea del cielo. Además, está lleno de fuentes e iglesias iluminadas cuando ya está oscuro, así que imagínense como se ve!

Del viaje sólo puedo contar un par de cosas. De Santiago a Madrid fueron como 12 horas y media, después en el aeropuerto tuve que hacer peripecias (que incluyeron hasta un metro de por medio) para llegar a la puerta donde tenía que tomar el otro vuelo porque ese maldito lugar es gigante! Después llegué a Roma y la verdad no kaché una. Salí del aeropuerto directo a la estación de metro para tomar uno que me dejara en el lugar desde donde salía un tren hacia Grosseto y una vez en esa ciudad recién cambiarme al tren que iba a Siena. No sé como hice ese viaje porque nunca entendí mucho, sólo gracias a preguntarle con cara de perdida pude irme subiendo a todo. Así que ya saben, si alguna vez vienen por estos lados, no me pregunten como llegar!

Un detalle entretenido del viaje fue que desde el metro que tomé pude ver la cúpula de la iglesia de San Pedro, porque justo había una estación ahí. En todo caso debo decir que la vista no era de lo más turística, porque alrededor del metro todo era basura y suciedad.

Otra parte chora del día de ayer fue cuando el tren salió de Roma hacía toscana. La vista cambiaba radicalmente: por un lado la costa del mar (creo que tirreno) al otro el campo lleno de animales y lomas verdes.
Igual, lejos lo más bakan fue en el último pedazo del trayecto. Ya en la mitad de la toscana se iban viendo ciudades medievales en las puntas de las montañas, o los pinitos típicos de la zona, los viñedos y otras cosas, todo más encima con el cielo celeste que estaba lleno de nubes grises y blancas que parecían pintadas.

La próxima les cuento sobre mi compañera de pieza y todo eso, ahora no alcanzo a escribir más. Aquí va casi la única palabra de italiano que se:

Ciao!

(esto lo escribi hoy tempranito asi que esta un poco desfasado con las cosas...)

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